¿Qué desayuno? Guíate por los colores
Si viajas y sigues una dieta, estás perdido. Por mucho que pidas sacarina con el café, o intentes llevar a rajatabla la ingestión de calorías, siempre hay algo que se te escapa. Una de las comidas más "peligrosas" suele ser el desayuno: bollos de chocolate, pequeños pedazos de tarta que a simple vista parecen inofensivos o un delicioso surtido de embutidos que antes o después te hacen caer en la tentación. La solución podría pasar por ordenar un té con leche (desnatada) al Room Service, pero perderse el buffet de desayuno estando en un hotel...